jueves, 13 de enero de 2011

Cosas locas...gente loca.

Leí por ahi que uno no debería preguntarse "Por qué me pasa esto a mi?!", sino que debería plantearse qué hace para que ciertas cosas le sucedan. Bueno, yo NO HICE NADA para que me pasen estas cosas locas.

Situación Loca I: Chica de la calle.
Mi queridisima hermana de la vida me pide que la acompañe a cambiarse las extensiones del pelo. Acepto encantada y quedamos en encontrarnos en una esquina del barrio de Liniers. Llego con unos minutos de anticipación, y espero cual soldadito parada al lado de una mujer que viste normalmente (es importante que aclare este punto) unos jeans, remera berreta que le ajustaba en el vientre, zapatillas, cartera al no-tono, y un par de bolsas).
Después de unos minutos de ignorarnos, siento que esta señora me mira mucho, y con mala cara. La ignoro otra vez. Pasan unos minutos más y sin detenerse en ser amable me dice:
- Te podés correr de aca? No ves que estoy laburando?!?!

Yo: cara de poker. Pensé en contestarle, pero no quería interferir con su fuente de trabajo. No dije nada y me corrí media cuadra. Cuac!


Situación Loca II: El neurótico del queso.
Fui como todos los sabados a ver a mi terapeuta. Como voy a la mañana, mayormente no hay nadie y seguramente tengo el primer turno del día. Eso explica la sala de espera vacía.
El sábado pasado, la sala no estaba vacía. Cuando entré habia un hombre con una porción de queso gruyere en su mano. Entro y saludo con un amable "Buenos días". Se da la vuelta para mirarme, no me contesta y se va al baño (con el queso en la mano). No le di mayor importancia, aunque me di cuenta por la actitud que no tenía los patitos en fila.
Cuando vuelve del baño yo estaba sentada, en el asiento más cercano a la puerta del consultorio donde me atiendo, y la conversación fue mas o menos asi:

Neurótico del queso: - Hola, desayunaste?? te gusta el queso?-
Yo: - Ya desayuné gracias, y no me gusta el queso.-
N: -Te puedo hacer una pregunta??-
Yo: -La verdad que no.

El neurótico del queso mira su queso en la mano, me mira a mi, y atina a tocarme una teta. Si si, asi como quien no quiere la cosa me tira el manotazo. Mi reacción inmediata fue bloquearle el manotazo de la zona en cuestión al mejor estilo Kung-fu Panda, con lo cual no llegó a tocarme, pero en este caso aplica "lo que vale es la intención". Me tiró con el queso y salió corriendo...fin de la historia.

Entonces yo me pregunto: por qué me pasan a mi estas cosas??

3 comentarios:

  1. vives en un universo paralelo y muy loco en el cual todo sucede al revés...hacia donde gira el agua del retrete al jalar la palanca?...contra las manecillas del reloj?, ahí tienes...respondida tu pregunta.

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  2. Voy a mirar para donde se va el agua...gracias! =)

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  3. El Sábado pasado volví a la terapeuta (por supuesto, y mucha falta que me hace), y no estaba el Neurotico del Queso (menos mal).
    Averigüé lo siguiente: este señor es archi conocido en el consultorio, parece ser que suele dejar siempre un queso adentro de la mochila del inodoro, o sobre el lavamanos. Se ve que el evento que ocurrió conmigo fue una exepción a su regla, a su "marca registrada".
    Ahora convengamos en que no por nada su sello es "el queso"...semejaaaantes problemas de indole sexual tiene este hombre. En fin.

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